Archivo de la categoría: Energías Renovables

Potencia firme: El talón de Aquiles de las renovables

Potencia Firme: Potencia de generación asegurada el día de máxima demanda anual.

Las energías renovables tienen un problema grave para ser la parte mayoritaria de la generación eléctrica: No aseguran la producción de electricidad en las horas de mayor consumo. Esta condición se podría reconducir con políticas adecuadas, pero en la actualidad no hay voluntad para reconducir la situación.

El siguiente gráfico muestra cuando se consume la electricidad a lo largo del día. El consumo de electricidad sigue el ritmo de la sociedad. Comenzamos a levantarnos a las 6h y así lo hace el consumo. Las fábricas empiezan a producir y las oficinas abren. El consumo sigue subiendo hasta las 10h, cuando abren todos los comercios. A partir de ese momento decae ligeramente. A partir de las 19h el consumo vuelve a subir hasta alcanzar el máximo del día a las 21h. La subida de la tarde coincide con la puesta de sol y el mayor consumo de iluminación.

Evolución del consumo diario de energía eléctrica en un día laborable en España. El máximo consumo se produce a las 21h.

Evolución del consumo diario de energía eléctrica en un día laborable en España. El máximo consumo se produce a las 21h.

En ocasiones el gráfico puede ser diferente: En los días más intensos del verano el consumo de aire acondicionado puede trasladar el pico de consumo a mediodía, pero no es lo habitual.

 

El problema del consumo de electricidad es que se produce a unas horas en las que la producción de las energías renovables no es significativa. Las plantas fotovoltaicas producen electricidad cuando hay luz solar. La generación eólica no sigue un patrón tan fijo, pero en general la producción aumenta por la tarde hasta caer el sol, en ese momento la producción eólica disminuye desde su máximo. Esta es la razón por la que las energías renovables no son muy del agrado de los grandes productores de electricidad (también puede influir el hecho de que tengan pocas plantas renovables y no “caten” subvenciones, pero vamos, es sólo una elucubración). Son poco previsibles (eólicas) y no aseguran el suministro en los momentos más críticos.

Numéricamente esta circunstancia se puede ver en el siguiente gráfico:

Porcentaje de potencia entregada respecto a la instalada en el pico de demanda

Porcentaje de potencia entregada respecto a la instalada en el pico de demanda

 

Por todo lo anterior se hace necesario instalar potencia de respaldo. Es decir, hay que instalar centrales térmicas de “reserva”, para que cuando la generación renovable decaiga siga habiendo potencia en el sistema. El coste extra de esta potencia de respaldo no se suele tener en cuenta al contabilizar los costes de las renovables.

 

Ante el problema anterior se puede actuar de dos maneras:

-Actuar sobre la demanda: Estimulando consumos fuera de las horas punta. Sorprende que no exista una campaña en este sentido por parte de las grandes distribuidoras para los consumidores domésticos. Se espera que la implantación masiva de los contadores electrónicos facilite la existencia de varias tarifas. Y no hay duda, conectar el televisor entre las 20h y las 22h será más caro que el resto del día.

-Actuar sobre la generación: Para que haya más versatilidad en las plantas productoras. Esto se podría promover con la existencia de más plantas de acumulación como la recientemente ampliada de La Muela de Cortes, o con el fomento de un mayor autoconsumo doméstico con acumuladores, para evitar que estos pequeños productores sean generadores a mediodía y consumidores en la punta de consumo.

 

Es decir, el encaje de las renovables en el sistema eléctrico español es difícil conforme la proporción de su producción aumenta. Se podría mejorar con políticas adecuadas sobre el consumo y la generación. A día de hoy las políticas actuales no hacen viable un aumento de la generación renovable ni en costes ni en operatividad.

Desertec: ¿por qué no funcionará la energía eléctrica producida en el norte de África?

Desertec es el nombre de un proyecto que pretende generar energía eléctrica a partir de paneles solares ubicados en el norte de África, desde allí la energía sería transportada a toda Europa a través de líneas eléctricas. Es un proyecto audaz y tentador. Sin embargo está encontrando muchos problemas para su desarrollo. Yo sostengo que Desertec nunca será una realidad a gran escala.

Desertec es un proyecto para generar electricidad con fuentes renovables en el norte de África y consumirla en Europa. (fuente Desertec)

Desertec es un proyecto para generar electricidad con fuentes renovables en el norte de África y consumirla en Europa. (fuente Desertec)

La energía solar es una fuente de energía muy prometedora, pero tiene sus problemas y contradicciones. Entre otras cuestiones es sorprendente que un país como Alemania con poca irradiación solar tenga un uso tan elevado de los paneles solares. Además, los paneles fotovoltaicos consumen un recurso valioso como es el suelo y para algunos presentan un elevado impacto paisajístico. Desertec solucionaba estos problemas.

  • Instalaba los paneles fotovoltaicos en áreas de gran irradiación solar como son los países del norte de África. Tendrían un gran rendimiento.
  • Los paneles serían instalados en terrenos de escaso valor, tanto económico como natural, al usarse parajes desérticos.
  • El proyecto fomentaría las economías locales de los países en los que se instalasen los paneles, y podría ser una forma encubierta de “subvencionar” a la industria europea de fabricación de paneles solares (o lo poco que quede).

Hasta aquí las bondades. Los problemas de un proyecto de esta magnitud son básicamente dos:

  • Medioambientales: Habría que instalar nuevas líneas de transmisión de electricidad con los problemas que eso conlleva. Estas líneas tendrían una longitud enorme.
  • Geopolíticas: Ningún gobierno se arriesgará a importar la energía de otro país, y menos aún de países con inestabilidad política.

Nos vamos a detener en esta última consideración. ¿No importamos petróleo de países inestables?

Es cierto, importamos petróleo de países que están fuera del ámbito de la OCDE. Sin embargo, el petróleo se puede almacenar y hay un pequeño margen de maniobra para cambiar de suministrador (como ocurrió cuando Libia en el año 2011 dejó de exportar crudo). La electricidad, en cambio no se puede almacenar, un problema en el suministro provoca un grave problema de gestión. A la hora de la verdad los países recelan de importar electricidad. Temen que si hay algún problema les corten el grifo (como ocurrió en el invierno de 2009 con el suministro de gas ruso a Europa). Eso explica porqué hay tan pocas interconexiones entre países realmente serias.

Por otro lado, hoy por hoy no hay alternativa al petróleo para algunos usos (como la automoción). Sin embargo, sí hay alternativas a Desertec: Cualquier sistema de generación de electricidad existente.

Desertec tampoco crea un un marco de generación más barato a día de hoy, ni permite generar electricidad en horas nocturnas en los países consumidores (lo que paliaría la gran desventaja de la energía fotovoltaica hoy día).

En definitiva, Desertec es un proyecto muy ilusionante que no será viable mientras no exista una forma barata y asequible de almacenar energía eléctrica.

El encanto (económico) de la Biomasa

Ni las subvenciones, ni la concienciación medioambiental, ni los planes para activar zonas agrícolas. El factor que favorece de forma decisiva la implantación paulatina de instalaciones de biomasa es su precio competitivo.

Precios de diversos combustibles de calefacción (€/MWh). Fuente IDAE.

Precios de diversos combustibles de calefacción (€/MWh). Fuente IDAE.

No es creíble que la biomasa (aquí representada con Pellets, astillas o cáscaras de almendra) costase exactamente lo mismo en 2012 que en 2013. No obstante, hasta ahora ha tenido  un precio bastante estable. Nada comparable a la imparable subida de precio de los combustibles fósiles en los últimos años.

El precio tan competitivo de la biomasa ha hecho que empiece a revalorizarse el precio de algunos combustibles, como la cáscara de almendra. Esto es debido al incremento de su consumo.

¿Seguirá la biomasa un camino ascendente como lo han hecho los combustibles fósiles? No, en mi humilde opinión. La biomasa es un sector en el que hay COMPETENCIA. Si su precio sube, más empresas comenzarán a recogerla y distribuirla. Por ejemplo, agricultores que ahora queman restos de podas se plantearán llamar a un gestor de biomasa, si les pagan algo por el trabajo de recolectar las podas. Si el precio de la biomasa sube, más ofertantes aparecerán en el mercado. Este mecanismo no se produce con los combustibles fósiles, que están sometidos a un numero limitado de ofertantes.

Le incará el diente el gobierno a la biomasa con impuestos. Razones hay para pensar una cosa y la contraria. En la actualidad la administración busca como un sabueso nuevos nichos de ingresos, la biomasa podría ser un nuevo pastel.

Los impuestos a los combustibles fósiles tienen su fundamento en varias razones:

  • Su producción recae en países que no son miembros de la OCDE, por lo que una crisis en la producción afectaría a nuestra economía.
  • La utilización de combustibles fósiles contribuye al calentamiento global.
  • Los combustibles fósiles hay que importarlos, por lo que contribuyen de forma decisiva a nuestro desequilibrio en la balanza comercial.

Ninguna de estas razones es aplicable a la biomasa, por lo que no parece razonable imponer sobre ella nuevos impuestos.

Alemania: Los problemas de cambiar reactores por molinillos

Desde 1980 ha habido planes para aumentar la generación de energía renovable en Alemania. El plan fue puesto en marcha en 2000, y desde entonces el incremento en la producción de energía renovable ha sido constante. Sin embargo, el accidente de Fukushima lo aceleró todo, ahora el reto es sustituir la producción nuclear por energía renovable. No hay precedentes de algo parecido en un país grande. Los rápidos acontecimientos en el mercado energético alemán están siendo observados con detenimiento por todo el mundo, especialmente por los países vecinos de Alemania, ya que reciben súbitas importaciones de energía, por excesos de sol o viento en el país teutón. La apuesta es arriesgada y ya está generando los primeros problemas, como veremos, nada que no sepamos en España.

El reto es gigantesco ya que no sólo hay que modificar la industria de generación eléctrica, muchas líneas eléctricas deben construirse o actualizarse. El plan ya se ha cobrado las primeras víctimas, el ministro de medio-ambiente ha sido destituido por Merkel (como vemos no sólo es implacable con España), que se ha puesto al frente de la empresa.

Porcentaje de producción de energía renovable. Los altibajos en España son debidos a la diferente pluviometría de los años. Nótese el aumento desbocado en España en los tres últimos años comparado con el pausado pero constante empuje alemán.

En 1990 Alemania no sobrepasaba el 5% de producción renovable. La orografía del país no propiciaba la construcción de presas hidráulicas, por lo que no tenía un gran aprovechamiento hidráulico. Desde entonces, el incremento de producción renovable en Alemania ha sido formidable. En la actualidad representa el 20% de la producción eléctrica total. El objetivo es conseguir el 35% para 2020. Este crecimiento ha sido posible gracias a numerosas subvenciones.

En estos momentos hay cuatro grandes empresas energéticas, otro de los objetivos del plan energético es aumentar el número de ofertantes de electricidad y “democratizar” la producción.

La fiebre renovable ha llegado también a numerosos municipios, que quieren ser 100% renovables. No sólo hay particulares instalando placas solares, se han creado muchas cooperativas energéticas. De hecho, en Niebüll (pequeña ciudad al norte del país) sólo permite parques eólicos en los que los veninos puedan comprar participaciones. Así, sólo el 6.5% de la producción eléctrica renovable está en manos de las cuatro grandes empresas del país. Esta política ha propiciado que más de la mitad de la producción renovable esté en manos de particulares o cooperativas. El resultado es que se está ayudando a desarrollar muchas regiones(o al menos a frenar la caída de regiones desfavorecidas o en retroceso). Las ayudas a las renovables ayudan a los agricultores y ganaderos a permanecer en la región al tener otra fuente de ingresos adicional a la tradicional. En estas regiones han medrado nuevas empresas de servicios (como asesorías para moverse en el mundo de las subvenciones o empresas de mantenimiento).

La energía solar recibe la mitad de las subvenciones, mientras que sólo produce el 20% de la energía renovable. Un reparto similar al español, ya que la eólica es una energía muy madura que está próxima a ser rentable sin subvenciones.

El coste de las renovables es superior a otras fuentes de energía convencionales. Mientras la producción sea pequeña este coste extra no es problemático. Pero cuando la producción de energía renovable supera el 20% del total, la factura engorda y la pregunta es obvia: ¿quién paga los molinos y las placas? De momento la factura la pagan los consumidores alemanes, las empresas que consumen mucha electricidad están protegidas de pagar los subsidios.

Esta decisión es una forma de evitar una subida de costes a un tejido empresarial con vocación exportadora. Hay fuerte presión política para evitar subidas de precios a los grandes consumidores.

El aumento de producción renovable está produciendo una disminución de la calidad del servicio. Los cortes de electricidad han crecido un 30% en tres años, según VIK (una asociación de consumidores de energía alemana). A medida que la producción renovable aumenta el sistema se hace más difícil de gestionar.

Se habla de pagar a las centrales de gas no por producir sino para que estén disponibles para los días con poco sol o viento. Esto supondría un coste adicional.

La distribución es otro problema, ya que se habla de que hay que transportar energía del ventoso norte al energéticamente glotón sur. El plan actual supone invertir 20 000 millones de € en actualizar la red.

En lugar de aumentar la red enormemente, una solución sería aprobar parques de producción sólo en los puntos en los que la red pueda soportar la inyección de energía sin problemas. Esta solución limitaría los costes medioambientales y económicos por aumentar las redes. Por el contrario, aumentaría los costes de generación al elegir ubicaciones menos idóneas y frenaría el desarrollo de la generación al contar sólo con unos puntos limitados en los que inyectar.

La expansión de la red de distribución no sólo necesita dinero, sino que tiene que evitar grandes trabas burocráticas. Hay gran oposición a la instalación de nuevas torres de alta tensión. Incluso hay oposición para la renovación de las líneas actuales. Hay muchas voces en contra de la transmisión de electricidad a grandes distancias.

Las energías renovables reciben subvenciones para disminuir las emisiones de efecto invernadero. En Alemania el aumento de la producción de origen renovable tendrá un efecto contrario: las emisiones de efecto invernadero aumentarán al disminuir la producción de origen nuclear a corto plazo. Es una lección que no debemos olvidar: Sustituir la energía nuclear por renovable puede aumentar ligeramente las emisiones de efecto invernadero. Para reducir las emisiones de CO2, lo más eficaz es sustituir producción energética de fuentes fósiles por renovables.

En Alemania (como en España) las energías renovables pasan de ser una pequeña parte de la producción a ser un pilar sustancial del sistema eléctrico. Aparecen nuevos desafíos: La red es más difícil de gestionar, el coste es superior y se requerirán nuevas redes de distribución. Son inconvenientes que habrá que solventar. Posiblemente Alemania pagará más caros los problemas de ser el pionero, pero posteriormente podrá exportar sus conocimientos. Una posición que podría haber jugado España y de la que ha dado un paso atrás.

Artículo realizado en gran parte a partir del artículo de “The Economist” (German plans to cut carbon emissions with renewable energy are ambitious, but they are also risky).

La energía eólica ayuda a minimizar la extensión de los incendios

¿La energía eólica ayuda a sostener el bosque?

Tras los recientes incendios de Andilla en Valencia en el mes de Julio numerosas reflexiones me han venido a la cabeza. Una de ellas es si el parque eólico que está instalado en esa montaña ayudó a minimizar los daños del incendio.

El camino de servicio de los aerogeneradores y el cortafuegos contienen el incendio.

 

Zona anterior ampliada, en la que se pueden ver con mayor detalle los aerogeneradores y las filas de árboles (que eran repoblados).

Las fotografías muestran que el camino de servicio del parque eólico actuó como cortafuegos e impidió la ampliación del incendio.

Hay muchos cortafuegos en los montes, pero pocos están bien mantenidos, aunque los árboles no medren en ellos los arbustos de una solo temporada son perfectos para que el fuego se alimente.

Una conclusión me parece clara, si los cortafuegos no se van a mantener es mejor no realizarlos, la herida en el paisaje que producen sólo es admisible si son efectivos. Para que cumplan su cometido es necesario que estén libres de maleza.

El camino de servicio de este parque eólico cumplió su cometido porque estaba bien mantenido. No estuve presente en la extinción del incendio, pero otros factores podrían haber ayudado. Esta zona era la cola del incendio y el viento ayudaba a que el incendio no se propagase.

Uno de los inconvenientes de la energía eólica es su impacto paisajístico, en este caso se demuestra todo lo contrario. La energía eólica contribuye (en este caso de forma decisiva) a conservar un paisaje extraordinario.

 

Por ello, fomentemos un aprovechamiento rentable y sostenible del medio rural. Los beneficiados de este aprovechamiento son los primeros interesados en que el monte se conserve en buenas condiciones. Los agricultores conservan los caminos, los ganaderos reducen la carga incendiaria y en este caso, los responsables de un parque eólico contribuyen a mantener habilitado un camino que sirve de eficaz cortafuegos. El aprovechamiento de la biomasa forestal también contribuye a la sostenibilidad del medio rural, fomentémosla entre todos.

 

(Las fotografías han sido obtenidas del blog Peña Ramiro, que ofrece información muy valiosa sobre el incendio)

La gestión de la biomasa puede ayudar a evitar grandes incendios

Devastadores han sido los incendios que han arrasado amplias zonas de Valencia a primeros de Julio. Mi familia tiene una residencia en Artaj, una aldea de Andilla que se ha quedado sin el bosque que la rodeaba de la noche a la mañana. Un bosque precioso, que además de árboles, tenía una infinidad de arbustos y plantas diferentes. Esto es lo que ha ocurrido, pero ¿se podría haber evitado?

 

Hectáreas y hectáreas de los términos de Andilla y Alcublas (además del incendio de Cortes) han ardido este Julio en Valencia. La catástrofe ya ha pasado, centrémonos en establecer mecanismos que hagan el monte sostenible y rentable para que pueda ser cuidado. Extraer biomasa del monte puede ayudar a esta sostenibilidad.

El bosque está abandonado

¿Qué significa esto?  Pues, que hay una gran cantidad de combustible a disposición de un incendio. ¿De dónde procede dicho combustible?

Los árboles crecen y las partes más altas tapan a las más bajas. Estas ramas bajas dejan de recibir los rayos del sol, se secan y terminan por caerse.

También hay árboles que mueren por enfermedades, plagas o porque otros árboles más altos les quitan el preciado sol.

Todos los años en primavera se produce un crecimiento desorbitado de plantas y arbustos por la presencia de lluvias y abundante luz del sol. Al empezar el verano muchas de estas plantas se secan y mueren.

Cuando se dice que el bosque está abandonado lo que se refleja es que toda la masa forestal anterior está apilada en el bosque sin que nadie la haya recogido. En estas condiciones el bosque arde muy fácilmente.

 

Un vecino mío me comentaba lo absurdo de la naturaleza humana: No nos agachamos a recoger una moneda de cinco céntimos del suelo y pagamos un dineral por ir a un gimnasio a agacharnos y ponernos de pie sin descanso. Algo parecido hacemos con el combustible. Tenemos disponible una gran cantidad en nuestros bosques y preferimos dejarlo para que se queme en un incendio y comprar otros productos (véase petróleo) en el extranjero.

Sin duda aprovechar los bosques españoles no es fácil. Vivimos es un país escarpado y las masas forestales que han perdurado están situadas en pendientes pronunciadas. Seguramente, estas masas forestales siguen ahí porque no era rentable su explotación agrícola. Extraer la biomasa de dichos bosques no es fácil. El método tradicional requería de mulas, y el trabajo no era gratificante.

Se puede facilitar la utilización del bosque con una red de pistas forestales bien mantenida, y que permita acceder a amplias zonas del monte, por ejemplo.

 

Algunas medidas han contribuido al desastre actual, ya que en lugar de facilitar el aprovechamiento del monte, han ido en dirección contraria. Por alguna razón que no alcanzo a comprender el ganado cabrío se prohibió en las sierras de Andilla en los años 50.

En los montes valencianos había plantaciones (de almendros, por ejemplo). Estos terrenos han pasado a ser de titularidad pública y su explotación se ha abandonado. Los ganaderos contribuyen a reducir la vegetación arbustiva del monte, despojándolo de combustible. Los  labradores, además de mantener los caminos mantienen zonas de monte sin vegetación arbustiva que ayuda a frenar el incendio. Para crear un monte sostenible, éste tiene que ser rentable, facilitemos la labor de personas que sacan aprovechamiento del mismo y que serán los principales beneficiados en que los bosques perduren.

 

La biomasa, otra forma de aprovechar el monte y hacerlo sostenible/rentable

Además de los aprovechamientos anteriores, se puede utilizar el combustible de los bosques (biomasa), para conseguir calor/energía. No es una actividad muy lucrativa, por lo que debe ser promocionada.

Consumir biomasa es muy eficaz para reducir las emisiones de efecto invernadero. El IDAE considera que utilizar biomasa no emite CO2. Aunque esta cifra no sea del todo cierta, estamos todos convencidos de que utilizar biomasa tiene varias ventajas:

-Ayuda a reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

-Genera ingresos en el medio rural ayudando a su sostenibilidad.

-Permite reducir los grandes incendios forestales.

 

¿Suministro fiable?

La biomasa es otra forma de aprovechamiento del monte. Sin embargo, además de su poca rentabilidad económica, el problema principal de la biomasa es el suministro. ¿Será continuo el suministro de biomasa en el futuro? ¿Se mantendrá su precio? Estos problemas se tienen que solventar desde los ayuntamientos rurales. De ellos tienen que surgir planes de aprovechamiento de esta biomasa forestal. Para un posible cliente estas incertidumbres pueden ser demoledoras. Por ello los gestores de los bosques deben ser quienes saquen el rendimiento a la biomasa forestal. Es decir, los mismos que extraen la madera del bosque deben ser quienes la utilicen como combustible para generar energía eléctrica o calentar viviendas. Se deben crear asociaciones o cooperativas que aprovechen la biomasa forestal y que sean auspiciadas o apadrinadas por los ayuntamientos. Lamentablemente los ayuntamientos rurales tienen pocos habitantes, y lo que es peor, poco presupuesto. Se está potenciando el papel de las diputaciones, quizá deberían ser ellas las que diesen el paso adelante y propiciasen planes de aprovechamiento forestal para evitar desastres como el origen de este artículo.

 

Por tanto, apoyemos planes de aprovechamiento de la biomasa en los montes mediterráneos. Con ello además de ayudar a evitar el efecto invernadero reduciremos la posibilidad de que grandes incendios arrasen grandes cantidades de masa forestal.

Espero que los planes para conseguir esto sean más rápidos que el tiempo que tardaré en volver a ver el valle de Artaj/Andilla como estaba antes.

¿Por qué España tiene la electricidad más cara de Europa?

En realidad tenemos la tercera electricidad más cara de Europa, tras Chipre e Irlanda, que son dos islas. Pero había que darle dramatismo al título.

Fuente: Eurostat, precios de la electricidad en los hogares en el segundo semestre de 2011.

 

Este dato es muy perturbador. Tener una electricidad cara es nefasto para la competitividad de las empresas españolas. Es obligación del estado suministrar una electricidad fiable y barata que permita el desarrollo de la industria. Lamentablemente, en los últimos años la política se ha alejado de estos postulados.

Las causas de este despropósito son varias. Comenzaremos por descomponer el precio de la electricidad en sus componentes y así desmenuzaremos el problema:

Costes relativos de las partes de la electricidad

En azul he marcado los costes razonables, como la generación (lo que pagamos a las centrales eléctricas para que produzcan la electricidad), el transporte y otros gastos del sistema. Dentro de la carpeta de otros gastos hay costes como las compensaciones a las islas para que su electricidad no sea más cara allí, o cosas tan variopintas como el coste de desbrozar la vegetación bajo las líneas eléctricas. Se incluye aquí lo que nos cuesta la Comisión Nacional de la Energía, lo que me parece ridículo. Es como si al comprar gasolina, además del IVA pagásemos una tasa para el mantenimiento de la Guardia Civil. Estamos pagando dos veces por lo mismo.

Los problemas vienen con las barras en gris.

Ayudas al carbón:

El carbón no tiene futuro ni económica ni medioambientalmente. Debe ser retirado del sistema de generación lo antes posible.

Déficit de tarifa acumulado:

El gobierno de Aznar redirigió toda su política para entrar en el euro. En este contexto para reducir la inflación redujo (más bien congeló) la tarifa eléctrica durante casi dos años. Lamentablemente se creó un problema nuevo (el déficit de tarifa) intentando evitar otro (la elevada inflación). Lo chocante es que el déficit de tarifa siguió creciendo aunque estuviésemos dentro del euro, ya con el ejecutivo de Zapatero.

Impuestos:

Toda actividad económica está gravada con impuestos, con ellos se sufraga el funcionamiento del Estado. Sin embargo, la electricidad además de soportar el IVA tiene un impuesto especial (aproximadamente el 5% de la factura). Se debería eliminar el impuesto especial de la tarifa eléctrica y obtener ese dinero por otras vías. Al menos se debería eliminar el impuesto especial para las industrias.

Primas al régimen especial:

En este capítulo se incluyen las primas tanto a la cogeneración como a las renovables. Las primas a las energías renovables tienen sentido al promocionar una energía que contribuye a estabilizar el precio de la electricidad, potencian un sector industrial con vocación exportadora y contribuyen a reducir el cambio climático. Desgraciadamente, un mal diseño de las primas dispararon las instalaciones (fotovoltaicas y termosolares) provocando un gran incremento de las primas. Las primas están razonadas pero al gobierno anterior se le escaparon de las manos y ahora su coste es prohibitivo.

Resumen

Una economía competitiva necesita de una electricidad barata. No es el caso de España. Las causas de una electricidad tan cara son:

La gran cantidad de impuestos que soporta la factura eléctrica. Estos impuestos se deberían reducir, al menos para las industrias.

El déficit de tarifa, que se debería haber atajado hace años.

Las elevadas primas a las energías renovables. El alto coste de la electricidad es en gran parte por estas primas. Estas subvenciones a unas energías tan prometedoras podrían provenir de los presupuestos generales. Desgraciadamente no se puede disminuir sus altos costes debidos errores del pasado.